La huelga general en España fue un
éxito de participación, pero hubo momentos de tensión. En ciudades como
Valencia, Tarragona o Barcelona hubieron cargas policiales. Un niño de
13 años fue golpeado en la cabeza y una persona también resultó herida
por la acción policial. Por su parte, algunos energúmenos también se
dedicaron a romper y quemar mobiliario urbano.